domingo, 7 de octubre de 2012

kléber chrome - georges perec

   "Qué son las las manzanas? Por qué las manzanas? Con qué derecho el manzano? Sabemos que, la mayor parte del tiempo, el manzano está seguro de su legitimidad, y que es inútil, sino peligroso, plantearse preguntas sobre la validez, la pertinencia de su existencia y de su función. Pero, finalmente, tarde o temprano, llega un momento en que lo que comúnmente se denomina evidencia deja de cumplir su papel, en que no basta con caminar para probar el movimiento, con respirar para vivir. A partir de entonces, todo se vuelve pregunta, pero pregunta sin respuesta; apenas formulada, la interrogación parece no tener otro efecto que la destrucción: buscando la verdad, la prueba, el que cuestiona sólo encuentra la duda. (...) sólo la muerte, al fin y al cabo, parecerá constituir ese límite exigido a partir del cual la vida volverá a encontrar su carácter de evidencia.
   El libro es la huella de esa búsqueda infructuosa bajo la cual aparece ese filigrana de la escritura que busca su verdad: un juego cuyas reglas son muy simples, pero cuya partida es la de las más desesperadamente complicadas."
 
Georges Perec, Nací, Eterna Cadencia, Bs. As., agosto 2012.
    

domingo, 23 de septiembre de 2012

la pared - irene gruss

I
"Le hablo a la pared.
Hay quien escribe poemas
en un muro y luego se despide, tira
la carbonilla a un lado.
Lo mío es hablarle siempre a la pared,
antes de que la derrumbe un fuego
o el tiempo simple.

Ah, ilusa,
empecinada en atender lo que calla,
lo que dice.

IV
Corres hacia la orilla,
lo que pensabas o tan simplemente veías
como mar
no era.
"El mar es una pared",
dices.

IX
Te quiero -digo
a la pared.

XII
A decir verdad,
la pared no deja pasar nada.
Es por eso que se pinta a la cal,
resguarda el No: la impenetrabilidad pone a prueba
también la lluvia como duda: "Eres así,
materia leve?"

XVI
Cabeza muerta la pared,
echo cal viva sobre esa cabeza
adiós adiós el pensamiento o la flor
allí enredada, la hojita
que titila y se aferra al viento.
No digas más. No digas Nada."

Irene Gruss, La pared, Nudista, Córdoba, 2011. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

se viene el festival de poesía...


en sus 20 años, el festival homenajea a la fabulosa beatriz vallejos.
desde el jueves 20 al sábado 22 de septiembre, en el parque de españa, centro cultural bernardino rivadavia y otros espacios de la ciudad, aquí el programa completo. a disfrutar.

http://www.fipr.com.ar/programacion.html

lunes, 17 de septiembre de 2012

la lluvia de verano - marguerite duras

"Qué hacía la madre en ese tren, lo había olvidado. Pero a ese amor no todavía, había dicho, no del todo todavía, hasta su muerte, no por completo, decía, aquella quemadura en el corazón la tendría cada vez que alcanzara ese recuerdo, porque la tenía ahí, en el cuerpo.
   La madre estaba ya en el tren cuando aquel hombre subió. Se habían amado lo que duró el viaje. Ella tenía diecisiete años. Era entonces tan hermosa como Jeanne, decía. Se habían dicho que se amaban. Habían llorado juntos. Él la había recostado en su abrigo. El compartimento había permanecido vacío, ningún pasajero había entrado. Sus cuerpos no se separaron en toda la noche.
   La madre había hablado de aquel viaje al volver de los bares de Vitry. Durtante meses, más aún, durante años, esperó volver a encontrar a ese hombre del tren. Pensaba todavía en esa espera como algo que formaba parte de la felicidad que había conocido con él. Aquella noche se había instalado como algo  resplandeciente, inigualable en su vida. Ese amor había sido tan fuerte que todavía la hacía estremecer aquella noche, en Vitry."
 
Marguerite Duras, La lluvia de verano, Cuenco de Plata, Bs.As., 2012.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

vestigio - denise levertov

y seguimos con levertov...

"Mi amistad con uno, dos, sí, tres
hombres por los que sentí
una vez un deseo desenfrenado, hiriente,
aún conserva, tras tantas transformaciones,
restos de aquella fragancia,
como en un cofre donde cierta vez
se guardaron las hojas de una hierba exótica,
una hierba de propiedades variadas, curativas y peligrosas,
ahora extinguida".

denise levertov, op. cit.

martes, 11 de septiembre de 2012

qué heraldo? - denise levertov

"Un brillo gris
avanza sobre
la serenidad oscura
del agua.
Una barca viene
lenta hacia
mí, pero quién
rema y qué
trae no logro
distinguir".

Denise Levertov, op. cit.

viernes, 25 de mayo de 2012

la revolución es un sueño eterno - andrés rivera


"Qué juramos Saavedra, Belgrano, yo, Paso y Moreno, Moreno, allá, el último de la fila viboreante de hombres arrodillados en el piso de ladrillos de la sala capitular del Cabildo, la mano de Moreno, pequeña, pálida, de niño, sobre el hombro de Paso, la cara lunar, blanca, fosforescente, caída sobre el pecho, las pistolas cargadas en los bolsillos de su chaqueta, inmóvil como un ídolo, lejos de la luz de velones y candiles, lejos del crucifijo y los Santos Evangelios que reposaban sobre el sitial guarnecido por un mantel blanco y espeso? Qué juró Moreno, allí, el último en la fila viboreante de hombres arrodillados, Moreno, que estuvo, frío e indomable, detrás de French y Berutti, y los llevó, insomnes, con su voz suave, apenas un silbido filoso y continuo, a un mundo de sueño, y French y Berutti, que ya no descenderían de ese mundo de sueño, armaron a los que, apostados frente al Cabildo, esperaron como nosotros, los arrodillados, el contragolpe monárquico para aplastarlo o morir en el entrevero?
   Que juramos allí, en el Cabildo, de rodillas, ese día oscuro y otoñal de mayo? Qué juró Saavedra? Qué Belgrano, mi primo? Y qué el doctor Moreno, que me dijo rezo a Dios para que a ustred, Castelli, y a mí, la muerte nos sorprenda jóvenes?
   Juré, yo, morir joven? Y a quién juré morir joven? Y por qué?"

Andrés Rivera, La revolución es un sueño eterno, Alfaguara, Bs. As., mayo 2004. Esta novela obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1992, una de las más grandes novelas argentinas.
imagen: juan josé castelli

viernes, 18 de mayo de 2012

los enamorados II - alfred hayes


leer las novelas de alfred hayes es como mirar un cuadro de edward hopper; es sumergirse, hipnotizados, en un mundo íntimo y silencioso como esas cuevas oscuras que se forman bajo la superficie de la tierra: por un lado, el temor a entrar en ellas, por el otro, el deseo irresistible de hacerlo; es entrar en un mundo profundo y también doloroso, hecho de soledad y desencuentros. es la intimidad misma.

"Más allá había agua, sólo agua, oscura bajo un cielo oscuro, un cielo sin ninguna estrella, bajo el que la niebla cruzaba la arena. Ella se quedó sentada frente a la ventana; contemplaba la oscuridad como si al mirarla y quedarse callada un rato pudiera apropiarse de aquella ingravidez y aquel silencio húmedo, triste pero no desagradable, y apropiárselo hasta compenetrarse con él, con su lejanía, con su constante mutismo. Apagué las lámparas que el botones había encendido, para que la oscuridad de la habitación saliera al encuentro de la oscuridad del mar, y la dejé junto a la ventana mientras iba al baño a ordenar mi afeitadora, mi cepillo de dientes, y a comprobar si el agua de la ducha salía caliente. Me duché y, cuando salí del baño, ella seguía sentada junto a la ventana, con la vista en el punto donde el agua y el cielo y la oscuridad se fundían. Fui hasta la ventana y la besé."

Alfred Hayes, op. cit.
Imagen: edward hopper

domingo, 13 de mayo de 2012

los enamorados - alfred hayes



"Lo único que sabía era que, al irse, se había llevado algo que me mantenía entero, una imagen necesaria de mí mismo, algo sin lo cual corría peligro de desplomarme; y fuera lo que fuera, vanidad indispensable, idea irremplazable de mi propia vulnerabilidad, se había ido y solo ella podía devolvérmelo, o eso creía. Porque sin eso me sentía empobrecido, vaciado, misteriosamente herido; entre el mundo y yo no quedaba nada. Y ahora más que nunca, mientras pasaban las semanas, parecía haberla perdido para siempre. Mi cobardía, mi renuencia a dejarme ver, mi ironía perpetua, en dos palabras yo mismo, tal como los años me habían formado, la había perdido. Qué intolerable me resultaba ahora el peso de mi propio ser. Qué castigo tan sutil había ideado la vida. Me sentía como si mi dolor me hubiera arrinconado en una habitación y yo estuviera solo con él, un animal inevitable. Era una experiencia aterradora encontrarse indefenso, y haber quedado indefenso a causa de aquello contra lo que uno no tenía ninguna defensa. Pero cuando sufrimos lo suficiente terminamos por creer que siempre sufrimos, y que nunca fue de otra manera, y al final logramos una especie de simulacro de salud. La simplicidad de la repetición hace que el sufrimiento que se soporta durante mucho tiempo al final parezca menos intenso; por más lisiados que estemos, aprendemos a movernos bastante bien, y un extraño apenas notaría las secuerlas que dejó la enfermedad."

 Alfred Hayes, Los enamorados, La Bestia Equilátera, Buenos Aires, agosto 2011.

viernes, 11 de mayo de 2012

memorias de una viuda II - joyce carol oates

"Como una persona desesperada en un velero, un pequeño velero que se debate en un mar embravecido, después de que el patrón haya muerto arrastrado por las olas, ahogado, y la acompañante que ha quedado atrás tiene que intentar evitar que se hunda el barco... Es ridículo pensar en completar el viaje cuando a lo máximo que se puede aspirar es a mantenerse a flote."

Joyce Carol Oates, op. cit. .

sábado, 5 de mayo de 2012

poema de tom maver

EN CAMINOS despejados me atraso sin remedio
y llego a mi casa siempre después de mí
como a un lugar donde no queda nadie.

Tropiezo con cosas que ya no están,
por todas partes choco con la distancia que se abre
entre nosotros, con armarios que quedaron cerrados.
Los ecos de las charlas que todavía recuerdo
son sobre viajes que se llevan a los que hablan
y peparativos que hace uno solo.

 Apenas te fuiste, borré cada huella tuya
 para no ver adonde iría la siguiente.
 Fuí, uno por uno, deshaciendo todos tus abandonos
 hasta desorientarme y no tener cómo seguirte.

 Pero ahora resulta que cuando piso
 donde alguna vez borré los rastros de tu partida
 vuelvo a tropezar con algo que quedó de vos
 y que se sigue yendo de donde ya no estás.

Tom Maver, Yo, la incesante nieve, Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2009. tomado del blog de sandra todo "el placard". gracias, sandra y tom!.
imagen: cruce de caminos by hundterwasser

viernes, 4 de mayo de 2012

en tierras bajas - herta müller

"Las mariposas alzan el vuelo desde las vides y bailan por encima del patio.
   Cazamos mariposas de la col con venas quebradizas en las alas. Esperamos oír sus gritos cuando las atravesamos con un alfiler, pero no tienen huesos en el cuerpo, son livianas y sólo pueden volar, y eso no basta cuando es verano en todas partes.
   Aletean en el alfiler hasta que mueren.
   En dialecto suaba se llama "carroña", Luder, al cadáver de un animal. Una mariposa no puede ser carroña. Se consume sin podrirse.
   Moscas en la jofaina, ruido loco y ahogado de ventiladores en el cubo de leche agria. Moscas sobre la superficie gris del agua jabonosa en la jofaina. Ojos hinchados, lengüeta estirada que pincha el agua, patitas finísimas que se agitan rabiosamente.
   Pronto llega el último temblor y el bicho se queda en la superficie, cada vez más liviano de pura muerte.
    Por cada mariposa se me pegan dos gotas de sangre bajo las uñas de los dedos. La cabeza cercenada de la mosca cae de mi mano al suelo como semilla de mala hierba.
    El abuelo nos dejaba jugar.
   Sólo hay que dejar vivir a las golondrinas, son animales útiles, decía. Y usaba la palabra "dañino" para las mariposas de col, y "carroña" para los innumerables perros muertos.
   Las orugas, que en realidad son mariposas, salen de sus crisálidas. Crisálidas pegadas a las estacas de las vides; algodón ciego.
   Y de dónde llegó la primera mariposa, abuelo?"

Herta Müller, En tierras bajas, Punto de lectura, Bs. As., 2010.
Imagen: rébecca dautremer

viernes, 6 de abril de 2012

en breve cárcel - silvia molloy


"Hoy querría estar sola en el mar: cómoda en el agua, dejándose ir, sin que nadie la llame desde la costa, sin salvatajes espectaculares. Simplemente con el agua, con el mar violento que añora porque lo necesita cada vez más. En esas vacaciones desaparecían los horarios o se modificaban tan radicalmente que el ritrmo que marcaban era casi suyo. No se almorzaba a la una sino a las tres; no se comía a las nueve sino a las once. El pueblo al borde del mar era entonces casi un pueblo de campo, con algunas calles asfaltadas, con muchas diagonales que partían de una plaza central invariablemente seca, decoradas con palmeras y un general de bronce: era un puñado de manzanas que de pronto se disolvía en quintas y potreros. (...) No es del todo verdad que necesite de recintos estancos como el cuarto en que vive, como el cuarto de baño en el que de chica se fabricaba una existencia, para imaginar: suelta en el mar, urdía fantasías igualmente satisfactorias. Habría querido, aunque fuera una única vez, volver al mar por la tarde, sola, quedarse en el agua hasta sentirse entumecida y totalmente entregada a las olas. Entonces se habría dejado llevar sin miedo, a una hora en que ya no había bañeros ni figuras maternales que se agitaban en la playa, y se habría dormido lejos, muy lejos de la costa, sintiéndose segura."

Silvia Molloy, en breve cárcel, Fondo de Cultura Económica, Bs. As., 2012.

sábado, 10 de marzo de 2012

memorias de una viuda - joyce carol oates

"El silencio eterno de estos espacios infinitos me atemoriza. Es horrible sentir que todo lo que poseemos se nos escapa. Entre nosotros y el cielo o el infierno sólo hay vida, que es la cosa más frágil del mundo. El último acto es trágico, por muy feliz que sea el resto de la obra, al final arrojan un poco de tierra sobre nuestras cabezas, y ese es el final definitivo.
   Navegamos en una vasta esfera, siempre a la deriva y en la incertidumbre, empujados de un extremo a otro. Cuando pensamos en atarnos a cualquier punto, se tambalea y nos abandona; y si lo seguimos, se nos escapa de las manos, se escabulle y desaparece para siempre. Nada se queda a nuestro lado. Ésta es nuestra condición natural y, sin embargo, es completamente opuesta a nuestras inclinaciones; ardemos de deseos de encontrar un terreno firme y una base definitiva y segura sobre la que construir una torre que llegue hasta el Infinito. Pero nuestros fundamentos se agrietan, y la tierra se abre hacia el abismo."

Joyce Carol Oates, Memorias de una viuda, Alafaguara, Bs. As., febereo 2012. 

jueves, 23 de febrero de 2012

el cambio - denise levertov

"Durante años los muertos
eran el terrible peso de su ausencia,
el peso de lo que no se había puesto en sus manos.
Rara vez una aparición -sueño o visión-
aligeraba esa carga por un instante, como alguien
que está detrás de nosotros y que por un momento
sostiene el peso de una carga,
pero sin soltar las correas: el dolor sigue ahí,
aunque puedes aprender a no sentirlo
siempre que la malvada memoria
no vuelva a tirar con súbita fuerza.
Pero vas cayendo en la cuenta
de que por un tiempo
necesitabas llevar ese peso.
Qué débil, qué ingrávida te sientes sin ella, flotando
de aquí para allá, colisionando por popa contra las cosas.  
Y es justo cuando los muertos regresan:
aunque no como visiones. No vienen
ahora separados, para no ser vistos, no,
son ellos los que nos ven: con su mirada,
por segundos, minutos, quizás por más tiempo,
desvían la mirada del que está de duelo. Justo ahora,
ese movimiento de la luz, arpegio
en el arpa del océano,
no lo ha visto quien está acostumbrado
a cargar con la pesada ausencia, sólo lo percibió
el que lleva muerto y ausente mucho tiempo, el que mira
desde dentro de nuestros ojos bien abiertos."

Denise Levertov, Arenas del pozo, Señor Hidalgo, Brcelona, 2007.

domingo, 22 de enero de 2012

viaje al corazón del día II - armonía somers

"Y que desafié la tristeza de los domingos de que sufre tanta gente. Y todo eso porque conocí el amor más grande que pueda caber en una tan limitada vida como la que nos dieron, ya que precisamente ese amor estaba en el fondo incontaminado de la tierra, aquel hoyo con un fuego de consumación total como el del magma y no la tibia luz de los equinoccios donde fluctúa la mediana gente que anda en la superficie."

Armonía Somers, Viaje al corazón del día, el cuenco de plata, Bs. As., 2011.
Ilustración: paula domínguez romeo

jueves, 19 de enero de 2012

pequeño territorio de lo cierto - marcelo carnero




"Detesto las casas donde no pasa nada, las casas con todo en orden, los pisos, las paredes limpias. Las detesto porque creo, siempre, que una casa es su persona, su habitante. Y desconfío de la gente que no tiembla con el viento o las tormentas. (...) Cómo vivir en el eco, en la inacción, impulsados por una fuerza que ya no somos y nos repite? Quizás el encuentro con esa forma de vida, nos repliegue a la nostalgia de sentir en la propia, la vida subterránea que nos vive. Pero no podemos habitar el terror, hay que salir, profundizar la brevedad de la hermosura."

Marcelo Carnero, Pequeño territorio de lo cierto, Curandera, Bs. As., 2011

viernes, 30 de diciembre de 2011

un formidable 2012 para todos!

Cosas de dragones

"Los dragones aman las cosas inútiles. Sienten una especial ternura por lo que no sirve para nada. Y una secreta admiración. Si las cosas inútiles están ahí, algún mérito deben tener.
   Como las hojas secas. En especial las hojas secas que tienen un agujero para mirar y descubrir lo que antes no se había visto. No es que las cosas no estuvieran, pero miradas a través del agujero de una hoja seca son otras cosas. Por eso los dragones esperan el otoño con entusiasmo. Saben que va a ser una época de descubrimientos.
   También los entusiasma encontrar una piedra redonda, una piedra pulida de esas que aparecen a la orilla del río y que vaya a saber qué tiempo llevan rodando para encontrar la forma perfecta.
   Los dragones las tocan suavemente, como si fuesen el frágil huevo de un pájaro, las acarician, y piensan. Tratan de imaginar el recorrido de esa piedra, desde su primer día en el tiempo y la distancia, hasta llegar en ese momento a la orilla del río para que un dragón la encuentre, la alce, y la acaricie con ternura."

Gustavo Roldán, Dragón, Primera Sudamericana, Bs.As., 2010
Ilustraciones de Luis Scafati

que este 2012 nos encuentre con la mirada atenta hacia el interior de nosotros mismos y hacia el otro, que sea una época de entusiasmo, descubrimientos, de nuevos recorridos, y ternura.
es mi deseo para todos.
paula

sábado, 10 de diciembre de 2011

el día de clarice lispector (10 de diciembre de 1920 - 9 de diciembre de 1977)

"entonces del vientre mismo, como un remoto estremecerse de la tierra, que difícilmente podía considerarse señal de terremoto, del útero, del corazón contraído, vino el temblor gigantesco de un fuerte dolor conmovido, del cuerpo, todo el estremecimiento -y con sutiles máscaras de rostro y de cuerpo finalmente con la dificultad de un chorro de petróleo rasgando la tierra- vino finalmente el gran llanto seco, llanto mudo sin sonido alguno hasta para ella misma, aquel que ella no había adivinado, aquel que no quisiera jamás y no había previsto -sacudida como el árbol fuerte que se conmueve más profundamente que el árbol frágil- finalmente reventados vasos y venas, entonces,
   se sentó para descansar y poco después imaginaba que era una mujer azul porque el crepúsculo más tarde tal vez fuese azul, imaginaba que hilaba con hilos de oro las sensaciones, imaginaba que la infancia era hoy y plateada de juguetes, imaginaba que una vena no se había abierto e imaginaba que de ella no estaba en silencio blanquísimo manando sangre escarlata y que no estaba pálida de muerte; pero eso imaginaba que lo estaba de verdad, en medio del imaginar necesitaba hablar de la verdad de piedra opaca para que contrastase con el imaginar verde resplandeciente, imaginaba que amaba y era amada, imaginaba que estaba acostada en la palma transparente de la mano de Dios (...)."

Clarice Lispector, Aprendizaje o el Libro de los placeres, Siruela, España, 2008.

jueves, 8 de diciembre de 2011

en la intimidad del habla - diana bellessi

"La experiencia de la poesía surge muy tempranamente en la vida del ser humano, un momento antes de la apropiación del lenguaje, cuando agrestes aún nos expresamos con el grito, el llanto, la risa, las ecolalias con sus cadenas repetitivas llenas de matices y las primeras adquisiciones silábicas que se mezclan y se hibridan creando una lengua de frontera, dueña de capacidades rítmicas, de un poder significante que luego nunca podremos igualar. Allí sabemos que el lenguaje canta y que no proviene sólo de nuestra cabeza, sino también de nuestro cuerpo, del rumor de la sangre y el hálito de nuestra respiración; una cosa viva en contínuo movimiento y consonancia que se cruza en sincronía, contigüidad, asintonía con el vasto susurro que emite lo viviente y aún lo mecánico. Presos y salvos al mismo tiempo en la cercanía de la voz."

Diana Bellessi, La pequeña voz del mundo, Taurus, Bs. As., 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

copia y transformaciones - niní bernardello


"Qué trae la tarde,
qué temblor sobre la
noche en el momento
en que zozobran piel y boca,
golpe azucarado del beso,
un vaivén flotante,
manos y aliento,
niebla profunda del que ama
y trasluce mirada y eternidad?"

* * *

"Enfundado en un escudo cincelado
por los siglos,
camina un disparatado guerrero, sin espadas
sin palabras.

Los dioses han decidido su muerte.

Una línea de tanza une corazón y cielo,
todo lo demás es reflejo, equívoco, deseo.
Será verdad aquella pena, la mudez de las horas,
los labios que mienten,
el puñal que hiere?"

* * *

"Quién fueras aquí?: un rumor, un insecto solar
un rubor, un abrazo, un silbido.
Quién fueras aquí?: un grito, un arrebato,
una luz, un gemido, un puñal certero.
Quién fueras aquí? una embarcación,
una tela en el viento, una llama, o una escritura.
Quién eres?: una línea, un hueco, un espacio,
un vértigo."

* * *

"movimientos de danzarines
o de amantes contemplándose
en la penunbra

en la penumbra dorada
del siglo
que atardece"

Niní Bernardello, Copia y transformaciones, Libros de Tierra Firme, Bs. As., 1990

martes, 29 de noviembre de 2011

viaje al corazón del día - armonía somers


"Al tiempo que nuestra risa llenaba de vida aquel simulacro de barco anclado en la soledad, Laurent me estrechó en un abrazo de los suyos, esos que terminaban siempre con un pedido de aire de mi parte. Pero yo sentía fluir, tal él lo había dicho en una lejana ocasión, más allá de los cuerpos, en una especie de minuto neutro, de pausa irrepetible, algo como un destello, una reverberación".

Armonía Somers, Viaje al corazón del día, el cuenco de plata, Bs. As., mayo 2011.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

bienvenida a casa, zaira nara!

"zaira nara", bautizada así por mis sobrinas! tiene 40 días, es gris y blanca, de ojos azules, tan chiquitita que todavía no puede bajarse sola de la cama! bella, dulce, mimosa, adorable. uno de los mejores regalos de cumpleaños que recibí en mi vida. una nueva vida.
bienvenida a casa, zaira nara! que sea por muchos, muchos años!

viernes, 18 de noviembre de 2011

esta noche, en el café cívico...

mi querida amiga adriana herrero cantará sus bellas canciones: bossa, tango, balandas y flamenco, y yo la acompañaré con la lectura de algunos de mis poemas.
los esperamos esta noche a las 22:30 en el café cívico, san lorenzo 1949, rosario.
reservas al (0341) 440-3135.
gracias!!

viernes, 4 de noviembre de 2011

adiós, tali


fuiste la gata más bella, cariñosa y adorable que me pudo dar la vida por casi once años; una presencia constante que habitó cada rincon de la casa de pasillo, y de este departamento, donde todavía encuentro tus pelusitas dando vueltas como pequeños remolinos.
dicen que "todos los perros van al cielo", y espero que haya otro cielo que reciba a los gatos; y sino, que te hagan un lugarcito, que te reciban con todos los cuidados y amor que te dí en estos años, porque acabás de partir, y de esas partidas no se vuelve.
ya no te podré cuidar, ni mimar, ni alimentarte.
si hay algo más allá de esto, ahora les toca a ellos.
te extraño con el alma.

sábado, 29 de octubre de 2011

talita

recuperate pronto, tali, la casa está sola y vacía sin vos. no te vayas todavía.

la llegada a la escritura - héléne cixous

"Cómo no habría deseado yo escribir? Puesto que los libros se apoderaban de mí, me transportaban, me traspasaban hasta las entrañas, me hacían sentir su poder desinteresado; puesto que me sentía amada por un texto que no se dirigía a mí, a tí, sino al otro; atravesada por la vida misma, que no juzga, que no elige, que toca sin señalar: agitada, arrancada de mí, por el amor? (...) esto fue lo primero que supe: que la vida es frágil y que la muerte tiene el poder. Que la vida, ocupada como está en amar, en incubar, en mirar, en acariciar, en cantar, se encuentra amenazada por el odio y la muerte, y que tiene que defenderse. (...) Entonces, cuando lo has perdido todo, no hay más camino, no hay más sentido, no hay más signo fijo, no hay más suelo, no hay más pensamiento que resista otro pensamiento, cuando estás perdida, fuera de tí, y continúas perdiéndote, cuando devienes el movimientro enloquecedor de perderte, entonces es por ahí, desde ahí, donde eres trama despedazada, carne que deja pasar lo extraño, ser sin defensa, sin resistencia, sin barra, sin piel, completamente abismada de otra, es en esos tiempos jadeantes cuando escrituras te atraviesan, eres recorrida por cantos de pureza inusitada, porque no se dirigen a nadie, brotan, surgen, fuera de la garganta de tus habitantes desconocidas son gritos que la vida y la muerte arrojan al combatirse. (...) Hay posibilidades que no surgieron nunca. Otras totalmente imprevistas que nos ocurrieron una sola vez. Flores, animales, artefactos, abuelas, árboles, ríos, nos atraviesan, nos cambian, nos sorprenden. Escribir: primero soy tocada, acariciada, lastimada, después busco descubrir el secreto de ese tocamiento para extenderlo, celebrarlo y transformarlo en una caricia distinta."

Héléne Cixous, La llegada a la escritura, Amorrortu, Bs. As., 2006.

miércoles, 26 de octubre de 2011

nuestra casa

a mi hermana, por el recuerdo de nuestra casa, nuestra infancia
a mi mamá, i.m. (11 de junio de 1940 - 26 de octubre de 2008)

nada queda de nuestra casa
no hay cajas, ni cintas para embalar
ni camiones de mudanza esperando
su carga; no hay más ropa, ni libros
ni plantas, ni cuadros, sólo quedan
alfombras y empapelados gastados

no habrá más veranos en esa casa, ni juegos
a escondidas a la hora de la siesta
no habrá olor a bizcochuelo de vainilla
a la vuelta de la escuela, ni a pan
recién tostado los domingos por la mañana
no escucharemos música ni los gritos
de los chicos jugando a la popa mancha

no festejaremos cumpleaños en esa casa
ni ascensos, ni materias aprobadas
no planificaremos ningún viaje
ni veremos nuestras caras
frente al espejo

ya no hay abuelos, ni padre
ni madre, nada queda
de nuestra casa


paula aramburu, op. cit.

domingo, 16 de octubre de 2011

día de la madre

Té con canela
a mi madre (i.m.)

a veces me parece escuchar su voz
recorriendo la casa, su voz siempre amable
pidiendo que le prepare un tecito
con canela y dos sobrecitos y medio
de azúcar
, preguntando ansiosa
por la edición de mi primer libro
sugiriendo la distribución de títulos
y subtítulos, la combinación de colores
para la tapa, toda su atención
puesta en cada detalle, el mejor
diseño que veían sus ojos

a veces creo escuchar su voz
dando vueltas por la casa, recordándome
que en estos tiempos de sequía debería regar
con mayor frecuencia las plantas, lo conveniente
que sería comprarme una heladera con freezer
y cambiarme el color del cabello por un tono más claro,
y su voz calma, diciéndome: tranquila,
vas a estar bien
.

paula aramburu, Desplazamientos, editorial ciudad gótica, rosario, septiembre 2010

jueves, 6 de octubre de 2011

entrevista en 1 poeta y 10 preguntas - por pablo moreno

pueden leer la enrevista que me hizo pablo gabo moreno para su sitio "1 poeta y 10 preguntas" en este link: https://sites.google.com/site/10preguntaspara1poeta (también pueden encontrar el link en la columna derecha de este blog).
gracias pablo!! un placer leer tu propuesta y responder a cada pregunta, gracias por hacerme pensar, por tu interés y el espacio que me hiciste en tu blog.

sábado, 1 de octubre de 2011

la poesía según ana lafferranderie, joaquín valenzuela y javier cófreces

Una escena de infancia - Ana Lafferranderie

"Tendría unos nueve o diez años y estaba mirando por la ventana de mi habitación, un tercer piso. Tuve una sensación de perplejidad: cierta distancia emocionada en relación a eso que veía. Como si lo estuviera viendo con otros ojos desde otra dimensión. Gente pasando por la calle, caminando lento como ocurre en los barrios. Algún perro, un auto con su sonido. El sol sobre las copas de los árboles. La vida transcurriendo frente a mí. Y ese transcurrir de lo vital se manifestó por primera vez como un hecho poético. Lo que veía se integraba a un todo, una única cosa que repercutía en mí con una intensidad desconocida. Algo parecido había sentido al escuchar algunas canciones, una emoción que atravesaba el cuerpo y lo dejaba quieto y asombrado en su propio sentir. Pero esta vez me generó una urgencia por ponerlo en palabras. Fui a un cuaderno azul con botes de colores en las tapas y ahí escribí algo sobre la belleza de estar viva. Fue el primer texto de mi cuaderno de infancia donde quedó el primer atisbo de esta forma única, de esta luz sin tiempo que nos pega en la cara cuando hay poesía."

* * *

Tocar, ver la poesía - Joaquín Valenzuela

"Mi primer contacto con la poesía lo tuve a los siete u ocho años. Digo contacto hablando de tocar, ver la poesía escrita a mano, con tinta negra aguachenta, en cuadernos amarillos, o impresa, casi grabada en revistas lejanas ya para aquellos tiempos: eran las poesías de mi bisabuela, Betina, que había sido poetisa, como se decía de entrecasa. (...)
Mi abuela y mi tía abuela tenía reunidos en un volumen hecho a mano recortes con los poemas de su madre aparecidos en los diarios del pueblo y alrededores. Todo esto va a ser tuyo, me decían, cuando nosotras no estemos. Todavía me sé un poema que recitaba de memoria en cuanta reunión familiar había.
Con el tiempo todo ese material quedó en mis manos.
Claro que en esa época yo no pensaba mucho en la poesía, yo quería ser payaso, director de circo, contador de historias ambulante, fabricante de títeres (cosa que conseguí) y entonces, ahora, creo que a veces todos esos oficios se juntan, se condensan y, también, a veces, me hacen escribir poesía."

* * *

Inventar mundos y recrearlos - Javier Cófreces

"(...) En aquel tiempo tenía muy buena memoria y los curas se aprovecharon de ella. Me tomaron como un prodigio y me hacían memorizar poemas de treinta o cuarenta estrofas que me aprendía en pocos días. En su mayoría eran gauchescos, pero también recitaba a poetas católicos que hablaban de Dios y de la Virgen. Un chico me acompañaba con la guitarra, otro con un tonete y otro con un bombo, y nos llevaban de escuela en escuela para hacer nuestro número en vivo. Terminé el colegio detestando todo aquello que se escribía finito y alargado. Los curas me agotaron la memoria y no volví a recuperarla...
Volviendo al comienzo de la historia, cuando leí el libro Los exorcismos sentí que se me abría la cabeza y comprendí que "poesía" era también otra cosa. Que no era solamente insoportables exclamaciones rimadas. Descubrí que los poemas podían inventar mundos y recrearlos. Que podían sorprendernos y enriquecernos desde la palabra y las imágenes que evocan. En fin, que podía iluminarnos la vida. (...)".

Revista II Festival de Poesía en la Escuela, op. cit.

viernes, 30 de septiembre de 2011

juego y creación poética en la escuela - marisa negri

"Escribir poesía en la escuela siempre comienza con un juego. Acrósticos con las letras del nombre, frases con una letra inicial o juegos de diccionario suelen ser el primer escalón que nos asoma a esa otra manera de vivenciar el lenguaje que, para los programas de estudio, suele quedar recluido al último capítulo de los manuales de eneseñanza.
Estamos jugando y todo vale. En esta etapa inicial tomamos versos prestados, completamos estructuras, hacemos largas listas de campos semánticos en el pizarrón. Es la fase de las combinatorias y los resultados tienen a veces mucho de disparate. (...)
Una vez que sabemos lo que estamos diciendo, cómo lo decimos de la mejor manera? Metáforas, imágenes sensoriales, sinestesias y otros recursos expresivos con propuestos para nutrir el texto. (...)
La escritura poética vincula, define, da identidad. Y un buen día, aquel alumno que siempre acataba nuestras sugerencias se rebela y elige una opción distinta a la que le proponemos. Es un instante mágico: asistimos al nacimiento de un poeta."

marisa negri, Revista II Festival de Poesía en la Escuela, op. cit.

la fuerza de lo pequeño - victoria schcolnik

"(...) La poesía logró cultivar una fe en mí: la creencia en que trabajar sobre el lenguaje, aunque con la velocidad de la erosión, puede ofrecer nuevas formas de conectar con lo real; o mejor dicho, puede comunicarnos con algo que está en la realidad y que es de muy difícil acceso, pero que podría brindarnos una comprensión más justa acerca del mundo. La poesía es la fuerza de lo pequeño: actúa con la profundidad de lo imperceptible.
Mi poesía empezó a enriquecerse cuando advertí que escribir era ir fomentando ese tipo de conocimiento sobre el lenguaje: que no es un saber clasificable, acumulativa, no hay una serie de fórmulas aplicables a todas las situaciones. Su modo, más bien, es el de una práctica, es como si empezaran a generarse conexiones desconocidas entre las funciones inteligentes, sensibles, perceptivas, lingüísticas. Es un estudio sobre la imensidad de la lengua."

victoria schcolnik, Revista II Festival de Poesía en la Escuela, op. cit.

un juego, una danza

"Como un juego, una danza. Primero un paso, después otro. El cuerpo se ve tocado por un sonido que lo impulsa, y su movimiento dibuja una imagen en el espacio. Así la poesía: un movimiento acompasado cuyo sentido se desliza transformando palabras, cosas, recuerdos, ausencias. Una palabra, luego otra. Y cada verso se despliega en el espacio en blanco de la hoja, siguiendo un ritmo interno que resuena como un canto sagrado.
Un juego, una danza: mi cuerpo solía jugar y bailar a solas. Y en esa soledad, la lectura de cuentos y poemas me revelaba un mundo tan desconocido como cautivante. Y yo me dejaba llevar, me sumergía en ese espacio incierto con la seguridad del buzo que sabe qué tesoros encontrará una vez que llegue al fondo del mar. (...)
El tiempo y la vida me enseñaron que la poesía podía suturar algunas pérdidas, nombrar el dolor por lo que ya no hay, y dar distintas formas a la ausencia. A veces, mi voz surge como un acto mágico que se produce en mí, pero más allá de mí: un instante en el que "eso" que me habita percibe la huella que deja una imagen, el retorno de un recuerdo o de un sueño donde la vida se condensa o por el contrario, se abre a múltiples sentidos. Así la poesía: un juego, una danza cuya coreografía desconozco pero cuya secuencia intuyo, la luz del faro que a lo lejos guía a los navegantes extraviados en la oscuridad del océano, la fuerza de la marea que golpe tras golpe, arrima a la costa una balsa a la deriva."

paula aramburu, Revista Poesía en la Escuela, II Festival de Poesía en la Escuela, publicación de javier galarza, marisa negri y alejandra correa, Bs. As., septiembre 2011

imagen: la hija del agua, anne-julie aubry

lunes, 19 de septiembre de 2011

XIX festival internacional de poesía de rosario

esta semana, a volar un poco en el XIX festival internacional de poesía de rosario. bienvenidos!

pueden ver el programa con todas las actividades en este link:


jueves, 15 de septiembre de 2011

II festival de poesía en la escuela - bs. as.


y continúa el II festival de poesía en la escuela hasta el 20 de septiembre!!
mañana, lectura de poemas de silvina ocampo y de algunos de mis poemas en las escuelas del tigre. feliz de estar aquí y de ser parte de este festival maravilloso que ale correa y marisa negri organizan con tanto esfuerzo, dedicación y convicción. gracias por invitarme, por permitirme habitar y compartir este espacio con ustedes, los poetas, los chicos. gracias!


"Solía dibujar caras
con lápices de colores o con tiza
en la glorieta,
en la pared de las casas,
en la tierra con una rama,
en un vidrio empañado con un dedo,
en un jabón con las uñas.
Sabía escribir la letra A mayúscula porque parecía una casita,
la s porque parecía un cisne,
la o porque parecía un huevo,
la i porque parecía un soldadito.
Pero dibujar una cara encerraba para ella
todas las letras."

* * *

"Y aquella cautivante luz en los frascos
de caramelos,
y en los frascos de agua de colonia
verde
como los ojos de los gatos."


* * *

"La montaña más alta del mundo, el río más largo,
el lago más profundo,
el océano más inconmensurable
no hubiera sido bastante
para perderse en la naturaleza."


* * *

"Y el predestinado asombro del alma
ante la revelación del sexo
en las vísperas de la primera comunión
cuando la vida muda el color de sus confidencias,
el sabor de sus frutos
y hasta el pulso que late
con sonoridad de metrónomo, marcando el tiempo
de una inarmónica desazón
que perfecciona lentamente su melodía."


Silvina Ocampo, Invenciones del recuerdo, Ed. Sudamericana, Bs. As. , 2006

sábado, 10 de septiembre de 2011

fragmentos del libro invisible - silvina ocampo

"Creo en un número incalculable de dioses que moran en el sonido, en la forma, en el color, en la fragancia. (...) Las flores y todos los elementos que componen la naturaleza tienen voces sutiles. El espacio está tejido por estas voces. El silencio jamás es absoluto. En las noches más profundas oímos siempre un murmullo lejano, revelador de una suma de infinitesimales voces: todos los pensamientos que se formulan en el mundo vibran en esas voces. En una piedra podemos oír, si escuchamos con atención, el trayecto del tiempo; en el ruido de la lluvia podemos oír el diálogo vacilante de los primeros hombres; en ciertas plantas podemos oír a las mujeres de la antigüedad elaborar secretos; en el estruendo de las olas que se elevan en los mares podemos oír la aclaración de algunos hechos históricos; ciertas alondras nos traen anuncios del futuro más próximo. Si ustedes no se dignan oír estas voces, cómo podría un dios oír las vuestras?".


Silvina Ocampo, op. cit.

autobiografía de irene - silvina ocampo




"Me amaba: en la noche, en el patio oscurecido de mi casa, yo sentía crecer, con la naturalidad de una planta, su amor involuntario./ (...) A veces un acontecimiento que me parecía laberíntico, lento en desarrollarse, casi infinito, cabe en dos palabras. Mi nombre, escrito en tinta verde o con un alfiler, en su brazo, que ocupó seis meses de mi vida, ocupa ahora una sola palabra. Qué es estar enamorado? Durante años se lo pregunté a la maestra de piano y a mis amigas. Qué es estar enamorado? Recordar, en la complicación de otros espacios, una palabra, una mirada; multiplicarlas, dividirlas, transformarlas (como si nos desagradaran), compararlas, sin tregua. Qué es un rostro amado? Un rostro que nunca es el mismo, un rostro que se transforma infinitamente, un rostro que nos defrauda...".



Silvina Ocampo, Autobiografía de Irene, Lumen, Bs. As., 2008.

lunes, 20 de junio de 2011

notas al pie de nada ni de nadie - alberto szpunberg

7.
"Por nuestra manera de caer uno en el otro
la lluvia en la ventana nos pide que le abramos
un resquicio aunque sea, esa grieta
por donde la hiedra se asoma a la intemperie:
no son pasos los pasos que por fin se alejan
sino el roce de las ramas contra el muro,
nuestro propio jadeo hasta el límite del llanto."

13.
"Ella vive en una casa techada por el cielo
y las gaviotas y las nubes recorren sus sueños:
donde se asoma, se abre una ventana,
donde camina, una puerta da al mar,
sin más llaves que sus manos tendidas
al llamado ligerísimo del aire."

21.
"Echemos el ancla y ajustemos las amarras:
nunca nada es para siempre,
pero huele a vino el aire de la tarde y qué mesa
no nos hará sentir que estamos, por fin, en casa.

Mañana, por favor, no me despierten."

Alberto Szpunberg, Notas al pie de nada ni de nadie, bajo la luna, bs. as., 2007.

los niños de japón - alejandra correa

Keiko/ Marika

I
"Es tan difícil
a veces
despertar
siendo niña"

IV
"Soy como tantas
mujecitas de este mundo

un vigoroso duraznero
de jardín

enorme y bellos frutos
penden de mis brazos

y mis raíces
muriéndose"

Kimitake

VIII
"Larga espera
de los días
y los ojos
en la luz que cambia

y después
años después

darme cuenta de que salí
pero me llevé conmigo"


La lejana

I
"Hay un libro
en la orfandad

en él escribo mis días"

IV
"Este ojo mío
es una ranura
por la que espío
cómo duermen los niños
en esos lechos duros
como el hueco
de una tumba"


"Los niños de japón

como doradas hojas
y siervos que agonizan

una incumplida promesa
de primavera"

Alejandra Correa, Los niños de Japón, Ediciones Recovecos, Córdoba, noviembre 2010
imagen: el pibe efervescente

domingo, 19 de junio de 2011

robert doisneau

robert doisneau en el centro cultural recoleta (buenos aires) hasta el 26 de junio. no se pierdan esta muestra única y formidable.

jueves, 2 de junio de 2011

el nudo - claudia masin

"Porque no va a ser posible, a menos que pueda amarte, amar
a quien sea. Porque es un nudo escurridizo el amor, que se desliza
de mis manos a las tuyas, y no hay culpa ni condena en esa fuerza
desmedida que me arranca el deseo de vivir, es el mismo poder
que de repente hace que la tierra se convulsione
o estalle una caldera, pura presión de los elementos,
sin intervención de voluntad alguna.
Es el amor el estallido que me resta, pero es uno
que no trae violencia. Pensemos en el rocío cuando cae,
desmembrada el agua en mil haces pequeños,
pensemos en la curva de la luz descomponiéndose en colores
en el cielo, en las estrellas fugaces y su rápida aparición
y desaparición, en las cosas que intensa y suavemente
se abren y despliegan su potencia. Así el amor
que está encerrado y se resiste a morir sin abrazarse a la materia,
sin tocarte una vez para dejarme libre, roto el hechizo
como se ha roto y recompuesto ya mil veces
mi confianza en un contacto entre dos cuerpos
donde el calor se expanda sin quemar e irradie
su resplandor sobre la vida, como una hoguera modesta,
hecha con pocos leños, pero duradera."

Claudia Masin, La plenitud, hilos editora, agosto 2010.

martes, 31 de mayo de 2011

tokio blues - haruki murakami

"Un profundo lodazal, viscoso y pesado, donde cada vez que daba un paso se me hundían los pies. Y yo lo cruzaba haciendo un esfuerzo sobrehumano. No veía nada, ni delante ni detrás de mí. Sólo un cenegal de tintes oscuros extendiéndose hasta el infinito./ El tiempo transcurría al ritmo de mis pasos. A mi alrededor, hacía tiempo que todos habían emprendido la marcha, y yo y mi tiempo seguíamos arrastrándonos con torpeza por aquel lodazal. (...) Pero los acontecimientos que tuvieron lugar, todos y cada uno de ellos, no fueron más que pantomimas carentes de entidad y significado. Y yo me limitaba a vivir día tras días sin apenas levantar la cabeza. Lo único que se reflejaba en mis pupilas era aquel lodazal infinito. Levantaba el pie derecho, luego el izquierdo, de nuevo el pie derecho. Ni siquieras sabía con certeza dónde me encontraba. No lograba orientarme. Sólo sabía que tenía que dirigirme a alguna parte y, por ese motivo, movía los pies."

Haruki Murakami, Tokio Blues. Norwegian Wood, Maxi Tusquets, Bs. As., diciembre 2009.

lunes, 30 de mayo de 2011

voces del día

"...porque en la ausencia, no se puede construir nada." - nini dixit

"el obsesivo, cuanto más te quiere, más te destruye... nunca se juega por nada." - adriana dixit

imagen: magritte

jueves, 26 de mayo de 2011

daño - claudia masin




"A fines del siglo pasado, un pueblo, en la Polinesia,
quedó arrasado por la lava desprendida de un volcán
en erupción. Fue borrado de los mapas desde entonces,
como si hubiera sido una ilusión óptica, un espejismo
construido por los viajeros durante la travesía
para soportar la soledad, y después devolverlo
a su origen de sueño. Un solo sobreviviente, dijeron
las noticias. De todo el pueblo, los hombres,
las mujeres, las familias, no quedó más
que un joven trabajador de las minas de carbón,
encerrado en una cueva pequeña como una celda,
en el corazón tembloroso de la tierra. Se tardan años
-decías- en diseñar la particularidad
de nuestra herida. Una ciudad crece durante días y días
en un lugar, crea sus mitos, sus pasiones,
arduamente consigue lo imposible: mantenerse igual
a sí misma. Un cambio inesperado
en la dirección de los vientos,
un movimiento comenzado hace décadas
dentro del vientre del volcán, la convierten
en un valle desierto por donde cruzan los pájaros
en su vuelo hacia el este. Años más tarde,
alguien construirá sobre las ruinas los cimientos
de otras cosas, un pueblo entero cuya cartografía
seguirá el dibujo escondido del río de lava
subterráneo. Tenías razón: no hay olvido.
La memoria del daño, como la memoria del placer,
nunca termina. Si dos sobrevivientes
volvieran a encontrarse en la calle, por azar,
evacuado hace ya mucho tiempo el escenario
del desastre, se reconocerían al instante.
Como ese minero solitario en su refugio, yo
te espero. En silencio, pero muriendo de deseos
de decir: estoy aquí."

Claudia Masin, La vista, Visor, España, 2002.
imagen: paula aramburu

sábado, 14 de mayo de 2011

pañuelos (sueños)



sobre la mesa de madera, pañuelos de seda fina
y algodones rústicos, bordados, a rayas,
con lunares; algunos de colores muy brillantes
y otros más opacos: pañuelos azules, verdes, ocres,
anaranjados, colores que se funden en las telas
hasta perderse uno en el otro

pero es así cómo todo comienza: un hilo
se abraza a otro hilo, se enlazan, se anudan
y se hacen uno en el vacío, espacio intangible
que hará de ambos uno solo, un punto que se unirá
a otro hilo para dar forma a un nuevo punto,
uno enlazado a otro y a otro y a otro

es así cómo comienza todo: como se teje
la trama de una tela que adquiere consistencia
cuando un hilo extiende una de sus puntas
para abrazarse cálido al extremo opuesto de su par
y permanecer así de unidos, así de inmutables

paula aramburu, mayo 2011

apuntes/ luces que a lo lejos - alberto szpunberg

Apuntes

"Es así, como la lluvia en la tarde,
nunca termino de llegar al fondo de tus ojos.
Demasiado dolor para hablar sueltamente del futuro,
cuando el húmedo brillo de la corteza huele a un bosque
crecido de golpe en el corazón del invierno, esta tarde, esos muertos.

Pero a qué abrazarme sino a tí, contra qué ventana
ver los hilos de la lluvia sino en tus ojos,
desde qué espera, bajo qué silencio.

A qué huele la tibieza de tu abrigo de lana
si no a esta lluvia, si no a tí misma,
tejida y desflecándose en el aire de la tarde?

En la hornalla ronronea el agua.
Encendamos un cigarrillo en su fuego y fumemos tranquilos:
existes, vivimos, y creo que te amo."

Alberto Szpunberg, Apuntes/ Luces que a lo lejos, Ediciones Colihue, Bs. As., 2008
imagen: paula aramburu

jueves, 12 de mayo de 2011

crónica inmediata de las percepciones

1) Quisiera abrir la puerta y encontrarte allí, de pie, esperándome con la única intención de abrazarme.

2) Cuidar lo que como durante cinco días y ver con frustración que no he perdido ni un solo gramo de mi existencia.

3) Cambio el color de tintura por uno menos colorado, me corto un poco el cabello, más desmechado, menos prolijo, como si esta fuera la única manera de anular las ideas, alivianar la cabeza.

4) La botella de agua mineral transpira. Las gotas humedecen la servilleta, la bandeja, podrían llegar a las sábanas, la almohada, luego el piso. Una inundación comienza con una sola gota.

5) El deseo de dormir para soñar. Soñar para escribir.

6) Unas manchas de remolacha en los nudillos de la mano que rápidamente confundo con sangre.

7) Un cuerpo delgado, tan extremadamente delgado que podría quebrarse en el próximo paso.

8) Una sombra se mueve con rapidez en el pasillo, no es la proyección de la luz del sol, no es mi gata deambulando en silencio por los rincones, ni mi reflejo en el espejo. Tampoco nadie más que viva aquí. Nadie más vive aquí..?

9) Ingreso al hall del sanatorio. Otra vez ese impacto en mi nariz, ese olor a muerte tan limpia, tan desinfectada.

10) Una carta que sigo escribiendo: borro palabras, tacho frases de principio a fin, cambio la puntuación, incorporo un tono más tierno, menos patético. Pero no. Aún no.

paula aramburu, mayo 2011.

martes, 10 de mayo de 2011

al sur de la frontera, al oeste del sol II - haruki murakami

"No volví en mí hasta unas cuantas horas después. Yo era una cáscara vacía y, a través de mi cuerpo, reverberaba una resonancia hueca. Era consciente de que me había quedado vacío. Todo, absolutamente todo lo que mi cuerpo debía de haber contenido hasta entonces había salido de mi interior. (...) El paisaje donde posaba los ojos fue recobrando algo de color y la sensación incierta de estar andando por la superficie de la luna fue perdiendo fuerza. La gravedad se alteró de una manera extraña y sentí de una manera imprecisa, como si contemplara a través de un cristal algo que le ocurriera a otra persona, cómo iban desprendiéndose de mi cuerpo, una tras otra, todas aquellas cosas que se habían adherido a él./ Al mismo tiempo, algo que había en mi interior se borró y extinguió para siempre. En silencio, de una manera definitiva."

Haruki Murakami, op. cit.

domingo, 1 de mayo de 2011

al sur de la frontera, al oeste del sol - haruki murakami

"Los fantasmas estaba siempre presentes, aferrándome con fuerza. Cuando llovía, todo era aún peor. Con la lluvia, me asaltaba la ilusión de que, de un momento a otro, iba a aparecer (...). Todas mis palabras perdían fuerza y se iban derramando poco a poco fuera del mundo real como las gotas de lluvia que se deslizaban por los cristales de la ventana. Esas noches sentía que me ahogaba. Las noches de lluvia deformaban la realidad, distorsionaban el tiempo./ Cuando me cansaba de ver fantasmas, me plantaba ante la ventana y me quedaba mirando hacia fuera. A veces me sentía abandonado en una tierra seca y muerta. Como si la cadena de visiones hubiera succionado todo el colorido del mundo que me envolvía sin dejar una pincelada. Todo cuanto se reflejaba en mis ojos era monótono, vacío, provisional; y todo de color arena. Me acordé de aquel compañero de instituto que me había traído noticias de Izumi. Me había dicho: 'Hay muchas maneras de vivir. Hay muchas maneras de morir. Pero eso no tiene ninguna importancia. Al final sólo queda el desierto'."

Haruki Murakami, Al sur de la frontera, al oeste del sol, Ed. Tusquets, Bs. As., febrero 2011.

imagen: paula aramburu