viernes, 18 de mayo de 2012

los enamorados II - alfred hayes


leer las novelas de alfred hayes es como mirar un cuadro de edward hopper; es sumergirse, hipnotizados, en un mundo íntimo y silencioso como esas cuevas oscuras que se forman bajo la superficie de la tierra: por un lado, el temor a entrar en ellas, por el otro, el deseo irresistible de hacerlo; es entrar en un mundo profundo y también doloroso, hecho de soledad y desencuentros. es la intimidad misma.

"Más allá había agua, sólo agua, oscura bajo un cielo oscuro, un cielo sin ninguna estrella, bajo el que la niebla cruzaba la arena. Ella se quedó sentada frente a la ventana; contemplaba la oscuridad como si al mirarla y quedarse callada un rato pudiera apropiarse de aquella ingravidez y aquel silencio húmedo, triste pero no desagradable, y apropiárselo hasta compenetrarse con él, con su lejanía, con su constante mutismo. Apagué las lámparas que el botones había encendido, para que la oscuridad de la habitación saliera al encuentro de la oscuridad del mar, y la dejé junto a la ventana mientras iba al baño a ordenar mi afeitadora, mi cepillo de dientes, y a comprobar si el agua de la ducha salía caliente. Me duché y, cuando salí del baño, ella seguía sentada junto a la ventana, con la vista en el punto donde el agua y el cielo y la oscuridad se fundían. Fui hasta la ventana y la besé."

Alfred Hayes, op. cit.
Imagen: edward hopper

domingo, 13 de mayo de 2012

los enamorados - alfred hayes



"Lo único que sabía era que, al irse, se había llevado algo que me mantenía entero, una imagen necesaria de mí mismo, algo sin lo cual corría peligro de desplomarme; y fuera lo que fuera, vanidad indispensable, idea irremplazable de mi propia vulnerabilidad, se había ido y solo ella podía devolvérmelo, o eso creía. Porque sin eso me sentía empobrecido, vaciado, misteriosamente herido; entre el mundo y yo no quedaba nada. Y ahora más que nunca, mientras pasaban las semanas, parecía haberla perdido para siempre. Mi cobardía, mi renuencia a dejarme ver, mi ironía perpetua, en dos palabras yo mismo, tal como los años me habían formado, la había perdido. Qué intolerable me resultaba ahora el peso de mi propio ser. Qué castigo tan sutil había ideado la vida. Me sentía como si mi dolor me hubiera arrinconado en una habitación y yo estuviera solo con él, un animal inevitable. Era una experiencia aterradora encontrarse indefenso, y haber quedado indefenso a causa de aquello contra lo que uno no tenía ninguna defensa. Pero cuando sufrimos lo suficiente terminamos por creer que siempre sufrimos, y que nunca fue de otra manera, y al final logramos una especie de simulacro de salud. La simplicidad de la repetición hace que el sufrimiento que se soporta durante mucho tiempo al final parezca menos intenso; por más lisiados que estemos, aprendemos a movernos bastante bien, y un extraño apenas notaría las secuerlas que dejó la enfermedad."

 Alfred Hayes, Los enamorados, La Bestia Equilátera, Buenos Aires, agosto 2011.

viernes, 11 de mayo de 2012

memorias de una viuda II - joyce carol oates

"Como una persona desesperada en un velero, un pequeño velero que se debate en un mar embravecido, después de que el patrón haya muerto arrastrado por las olas, ahogado, y la acompañante que ha quedado atrás tiene que intentar evitar que se hunda el barco... Es ridículo pensar en completar el viaje cuando a lo máximo que se puede aspirar es a mantenerse a flote."

Joyce Carol Oates, op. cit. .

sábado, 5 de mayo de 2012

poema de tom maver

EN CAMINOS despejados me atraso sin remedio
y llego a mi casa siempre después de mí
como a un lugar donde no queda nadie.

Tropiezo con cosas que ya no están,
por todas partes choco con la distancia que se abre
entre nosotros, con armarios que quedaron cerrados.
Los ecos de las charlas que todavía recuerdo
son sobre viajes que se llevan a los que hablan
y peparativos que hace uno solo.

 Apenas te fuiste, borré cada huella tuya
 para no ver adonde iría la siguiente.
 Fuí, uno por uno, deshaciendo todos tus abandonos
 hasta desorientarme y no tener cómo seguirte.

 Pero ahora resulta que cuando piso
 donde alguna vez borré los rastros de tu partida
 vuelvo a tropezar con algo que quedó de vos
 y que se sigue yendo de donde ya no estás.

Tom Maver, Yo, la incesante nieve, Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2009. tomado del blog de sandra todo "el placard". gracias, sandra y tom!.
imagen: cruce de caminos by hundterwasser

viernes, 4 de mayo de 2012

en tierras bajas - herta müller

"Las mariposas alzan el vuelo desde las vides y bailan por encima del patio.
   Cazamos mariposas de la col con venas quebradizas en las alas. Esperamos oír sus gritos cuando las atravesamos con un alfiler, pero no tienen huesos en el cuerpo, son livianas y sólo pueden volar, y eso no basta cuando es verano en todas partes.
   Aletean en el alfiler hasta que mueren.
   En dialecto suaba se llama "carroña", Luder, al cadáver de un animal. Una mariposa no puede ser carroña. Se consume sin podrirse.
   Moscas en la jofaina, ruido loco y ahogado de ventiladores en el cubo de leche agria. Moscas sobre la superficie gris del agua jabonosa en la jofaina. Ojos hinchados, lengüeta estirada que pincha el agua, patitas finísimas que se agitan rabiosamente.
   Pronto llega el último temblor y el bicho se queda en la superficie, cada vez más liviano de pura muerte.
    Por cada mariposa se me pegan dos gotas de sangre bajo las uñas de los dedos. La cabeza cercenada de la mosca cae de mi mano al suelo como semilla de mala hierba.
    El abuelo nos dejaba jugar.
   Sólo hay que dejar vivir a las golondrinas, son animales útiles, decía. Y usaba la palabra "dañino" para las mariposas de col, y "carroña" para los innumerables perros muertos.
   Las orugas, que en realidad son mariposas, salen de sus crisálidas. Crisálidas pegadas a las estacas de las vides; algodón ciego.
   Y de dónde llegó la primera mariposa, abuelo?"

Herta Müller, En tierras bajas, Punto de lectura, Bs. As., 2010.
Imagen: rébecca dautremer

viernes, 6 de abril de 2012

en breve cárcel - silvia molloy


"Hoy querría estar sola en el mar: cómoda en el agua, dejándose ir, sin que nadie la llame desde la costa, sin salvatajes espectaculares. Simplemente con el agua, con el mar violento que añora porque lo necesita cada vez más. En esas vacaciones desaparecían los horarios o se modificaban tan radicalmente que el ritrmo que marcaban era casi suyo. No se almorzaba a la una sino a las tres; no se comía a las nueve sino a las once. El pueblo al borde del mar era entonces casi un pueblo de campo, con algunas calles asfaltadas, con muchas diagonales que partían de una plaza central invariablemente seca, decoradas con palmeras y un general de bronce: era un puñado de manzanas que de pronto se disolvía en quintas y potreros. (...) No es del todo verdad que necesite de recintos estancos como el cuarto en que vive, como el cuarto de baño en el que de chica se fabricaba una existencia, para imaginar: suelta en el mar, urdía fantasías igualmente satisfactorias. Habría querido, aunque fuera una única vez, volver al mar por la tarde, sola, quedarse en el agua hasta sentirse entumecida y totalmente entregada a las olas. Entonces se habría dejado llevar sin miedo, a una hora en que ya no había bañeros ni figuras maternales que se agitaban en la playa, y se habría dormido lejos, muy lejos de la costa, sintiéndose segura."

Silvia Molloy, en breve cárcel, Fondo de Cultura Económica, Bs. As., 2012.

sábado, 10 de marzo de 2012

memorias de una viuda - joyce carol oates

"El silencio eterno de estos espacios infinitos me atemoriza. Es horrible sentir que todo lo que poseemos se nos escapa. Entre nosotros y el cielo o el infierno sólo hay vida, que es la cosa más frágil del mundo. El último acto es trágico, por muy feliz que sea el resto de la obra, al final arrojan un poco de tierra sobre nuestras cabezas, y ese es el final definitivo.
   Navegamos en una vasta esfera, siempre a la deriva y en la incertidumbre, empujados de un extremo a otro. Cuando pensamos en atarnos a cualquier punto, se tambalea y nos abandona; y si lo seguimos, se nos escapa de las manos, se escabulle y desaparece para siempre. Nada se queda a nuestro lado. Ésta es nuestra condición natural y, sin embargo, es completamente opuesta a nuestras inclinaciones; ardemos de deseos de encontrar un terreno firme y una base definitiva y segura sobre la que construir una torre que llegue hasta el Infinito. Pero nuestros fundamentos se agrietan, y la tierra se abre hacia el abismo."

Joyce Carol Oates, Memorias de una viuda, Alafaguara, Bs. As., febereo 2012. 

jueves, 23 de febrero de 2012

el cambio - denise levertov

"Durante años los muertos
eran el terrible peso de su ausencia,
el peso de lo que no se había puesto en sus manos.
Rara vez una aparición -sueño o visión-
aligeraba esa carga por un instante, como alguien
que está detrás de nosotros y que por un momento
sostiene el peso de una carga,
pero sin soltar las correas: el dolor sigue ahí,
aunque puedes aprender a no sentirlo
siempre que la malvada memoria
no vuelva a tirar con súbita fuerza.
Pero vas cayendo en la cuenta
de que por un tiempo
necesitabas llevar ese peso.
Qué débil, qué ingrávida te sientes sin ella, flotando
de aquí para allá, colisionando por popa contra las cosas.  
Y es justo cuando los muertos regresan:
aunque no como visiones. No vienen
ahora separados, para no ser vistos, no,
son ellos los que nos ven: con su mirada,
por segundos, minutos, quizás por más tiempo,
desvían la mirada del que está de duelo. Justo ahora,
ese movimiento de la luz, arpegio
en el arpa del océano,
no lo ha visto quien está acostumbrado
a cargar con la pesada ausencia, sólo lo percibió
el que lleva muerto y ausente mucho tiempo, el que mira
desde dentro de nuestros ojos bien abiertos."

Denise Levertov, Arenas del pozo, Señor Hidalgo, Brcelona, 2007.

domingo, 22 de enero de 2012

viaje al corazón del día II - armonía somers

"Y que desafié la tristeza de los domingos de que sufre tanta gente. Y todo eso porque conocí el amor más grande que pueda caber en una tan limitada vida como la que nos dieron, ya que precisamente ese amor estaba en el fondo incontaminado de la tierra, aquel hoyo con un fuego de consumación total como el del magma y no la tibia luz de los equinoccios donde fluctúa la mediana gente que anda en la superficie."

Armonía Somers, Viaje al corazón del día, el cuenco de plata, Bs. As., 2011.
Ilustración: paula domínguez romeo

jueves, 19 de enero de 2012

pequeño territorio de lo cierto - marcelo carnero




"Detesto las casas donde no pasa nada, las casas con todo en orden, los pisos, las paredes limpias. Las detesto porque creo, siempre, que una casa es su persona, su habitante. Y desconfío de la gente que no tiembla con el viento o las tormentas. (...) Cómo vivir en el eco, en la inacción, impulsados por una fuerza que ya no somos y nos repite? Quizás el encuentro con esa forma de vida, nos repliegue a la nostalgia de sentir en la propia, la vida subterránea que nos vive. Pero no podemos habitar el terror, hay que salir, profundizar la brevedad de la hermosura."

Marcelo Carnero, Pequeño territorio de lo cierto, Curandera, Bs. As., 2011

viernes, 30 de diciembre de 2011

un formidable 2012 para todos!

Cosas de dragones

"Los dragones aman las cosas inútiles. Sienten una especial ternura por lo que no sirve para nada. Y una secreta admiración. Si las cosas inútiles están ahí, algún mérito deben tener.
   Como las hojas secas. En especial las hojas secas que tienen un agujero para mirar y descubrir lo que antes no se había visto. No es que las cosas no estuvieran, pero miradas a través del agujero de una hoja seca son otras cosas. Por eso los dragones esperan el otoño con entusiasmo. Saben que va a ser una época de descubrimientos.
   También los entusiasma encontrar una piedra redonda, una piedra pulida de esas que aparecen a la orilla del río y que vaya a saber qué tiempo llevan rodando para encontrar la forma perfecta.
   Los dragones las tocan suavemente, como si fuesen el frágil huevo de un pájaro, las acarician, y piensan. Tratan de imaginar el recorrido de esa piedra, desde su primer día en el tiempo y la distancia, hasta llegar en ese momento a la orilla del río para que un dragón la encuentre, la alce, y la acaricie con ternura."

Gustavo Roldán, Dragón, Primera Sudamericana, Bs.As., 2010
Ilustraciones de Luis Scafati

que este 2012 nos encuentre con la mirada atenta hacia el interior de nosotros mismos y hacia el otro, que sea una época de entusiasmo, descubrimientos, de nuevos recorridos, y ternura.
es mi deseo para todos.
paula

sábado, 10 de diciembre de 2011

el día de clarice lispector (10 de diciembre de 1920 - 9 de diciembre de 1977)

"entonces del vientre mismo, como un remoto estremecerse de la tierra, que difícilmente podía considerarse señal de terremoto, del útero, del corazón contraído, vino el temblor gigantesco de un fuerte dolor conmovido, del cuerpo, todo el estremecimiento -y con sutiles máscaras de rostro y de cuerpo finalmente con la dificultad de un chorro de petróleo rasgando la tierra- vino finalmente el gran llanto seco, llanto mudo sin sonido alguno hasta para ella misma, aquel que ella no había adivinado, aquel que no quisiera jamás y no había previsto -sacudida como el árbol fuerte que se conmueve más profundamente que el árbol frágil- finalmente reventados vasos y venas, entonces,
   se sentó para descansar y poco después imaginaba que era una mujer azul porque el crepúsculo más tarde tal vez fuese azul, imaginaba que hilaba con hilos de oro las sensaciones, imaginaba que la infancia era hoy y plateada de juguetes, imaginaba que una vena no se había abierto e imaginaba que de ella no estaba en silencio blanquísimo manando sangre escarlata y que no estaba pálida de muerte; pero eso imaginaba que lo estaba de verdad, en medio del imaginar necesitaba hablar de la verdad de piedra opaca para que contrastase con el imaginar verde resplandeciente, imaginaba que amaba y era amada, imaginaba que estaba acostada en la palma transparente de la mano de Dios (...)."

Clarice Lispector, Aprendizaje o el Libro de los placeres, Siruela, España, 2008.

jueves, 8 de diciembre de 2011

en la intimidad del habla - diana bellessi

"La experiencia de la poesía surge muy tempranamente en la vida del ser humano, un momento antes de la apropiación del lenguaje, cuando agrestes aún nos expresamos con el grito, el llanto, la risa, las ecolalias con sus cadenas repetitivas llenas de matices y las primeras adquisiciones silábicas que se mezclan y se hibridan creando una lengua de frontera, dueña de capacidades rítmicas, de un poder significante que luego nunca podremos igualar. Allí sabemos que el lenguaje canta y que no proviene sólo de nuestra cabeza, sino también de nuestro cuerpo, del rumor de la sangre y el hálito de nuestra respiración; una cosa viva en contínuo movimiento y consonancia que se cruza en sincronía, contigüidad, asintonía con el vasto susurro que emite lo viviente y aún lo mecánico. Presos y salvos al mismo tiempo en la cercanía de la voz."

Diana Bellessi, La pequeña voz del mundo, Taurus, Bs. As., 2011

domingo, 4 de diciembre de 2011

copia y transformaciones - niní bernardello


"Qué trae la tarde,
qué temblor sobre la
noche en el momento
en que zozobran piel y boca,
golpe azucarado del beso,
un vaivén flotante,
manos y aliento,
niebla profunda del que ama
y trasluce mirada y eternidad?"

* * *

"Enfundado en un escudo cincelado
por los siglos,
camina un disparatado guerrero, sin espadas
sin palabras.

Los dioses han decidido su muerte.

Una línea de tanza une corazón y cielo,
todo lo demás es reflejo, equívoco, deseo.
Será verdad aquella pena, la mudez de las horas,
los labios que mienten,
el puñal que hiere?"

* * *

"Quién fueras aquí?: un rumor, un insecto solar
un rubor, un abrazo, un silbido.
Quién fueras aquí?: un grito, un arrebato,
una luz, un gemido, un puñal certero.
Quién fueras aquí? una embarcación,
una tela en el viento, una llama, o una escritura.
Quién eres?: una línea, un hueco, un espacio,
un vértigo."

* * *

"movimientos de danzarines
o de amantes contemplándose
en la penunbra

en la penumbra dorada
del siglo
que atardece"

Niní Bernardello, Copia y transformaciones, Libros de Tierra Firme, Bs. As., 1990

martes, 29 de noviembre de 2011

viaje al corazón del día - armonía somers


"Al tiempo que nuestra risa llenaba de vida aquel simulacro de barco anclado en la soledad, Laurent me estrechó en un abrazo de los suyos, esos que terminaban siempre con un pedido de aire de mi parte. Pero yo sentía fluir, tal él lo había dicho en una lejana ocasión, más allá de los cuerpos, en una especie de minuto neutro, de pausa irrepetible, algo como un destello, una reverberación".

Armonía Somers, Viaje al corazón del día, el cuenco de plata, Bs. As., mayo 2011.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

bienvenida a casa, zaira nara!

"zaira nara", bautizada así por mis sobrinas! tiene 40 días, es gris y blanca, de ojos azules, tan chiquitita que todavía no puede bajarse sola de la cama! bella, dulce, mimosa, adorable. uno de los mejores regalos de cumpleaños que recibí en mi vida. una nueva vida.
bienvenida a casa, zaira nara! que sea por muchos, muchos años!

viernes, 18 de noviembre de 2011

esta noche, en el café cívico...

mi querida amiga adriana herrero cantará sus bellas canciones: bossa, tango, balandas y flamenco, y yo la acompañaré con la lectura de algunos de mis poemas.
los esperamos esta noche a las 22:30 en el café cívico, san lorenzo 1949, rosario.
reservas al (0341) 440-3135.
gracias!!

viernes, 4 de noviembre de 2011

adiós, tali


fuiste la gata más bella, cariñosa y adorable que me pudo dar la vida por casi once años; una presencia constante que habitó cada rincon de la casa de pasillo, y de este departamento, donde todavía encuentro tus pelusitas dando vueltas como pequeños remolinos.
dicen que "todos los perros van al cielo", y espero que haya otro cielo que reciba a los gatos; y sino, que te hagan un lugarcito, que te reciban con todos los cuidados y amor que te dí en estos años, porque acabás de partir, y de esas partidas no se vuelve.
ya no te podré cuidar, ni mimar, ni alimentarte.
si hay algo más allá de esto, ahora les toca a ellos.
te extraño con el alma.

sábado, 29 de octubre de 2011

talita

recuperate pronto, tali, la casa está sola y vacía sin vos. no te vayas todavía.

la llegada a la escritura - héléne cixous

"Cómo no habría deseado yo escribir? Puesto que los libros se apoderaban de mí, me transportaban, me traspasaban hasta las entrañas, me hacían sentir su poder desinteresado; puesto que me sentía amada por un texto que no se dirigía a mí, a tí, sino al otro; atravesada por la vida misma, que no juzga, que no elige, que toca sin señalar: agitada, arrancada de mí, por el amor? (...) esto fue lo primero que supe: que la vida es frágil y que la muerte tiene el poder. Que la vida, ocupada como está en amar, en incubar, en mirar, en acariciar, en cantar, se encuentra amenazada por el odio y la muerte, y que tiene que defenderse. (...) Entonces, cuando lo has perdido todo, no hay más camino, no hay más sentido, no hay más signo fijo, no hay más suelo, no hay más pensamiento que resista otro pensamiento, cuando estás perdida, fuera de tí, y continúas perdiéndote, cuando devienes el movimientro enloquecedor de perderte, entonces es por ahí, desde ahí, donde eres trama despedazada, carne que deja pasar lo extraño, ser sin defensa, sin resistencia, sin barra, sin piel, completamente abismada de otra, es en esos tiempos jadeantes cuando escrituras te atraviesan, eres recorrida por cantos de pureza inusitada, porque no se dirigen a nadie, brotan, surgen, fuera de la garganta de tus habitantes desconocidas son gritos que la vida y la muerte arrojan al combatirse. (...) Hay posibilidades que no surgieron nunca. Otras totalmente imprevistas que nos ocurrieron una sola vez. Flores, animales, artefactos, abuelas, árboles, ríos, nos atraviesan, nos cambian, nos sorprenden. Escribir: primero soy tocada, acariciada, lastimada, después busco descubrir el secreto de ese tocamiento para extenderlo, celebrarlo y transformarlo en una caricia distinta."

Héléne Cixous, La llegada a la escritura, Amorrortu, Bs. As., 2006.